A diferencia de lo que muchos latinoamericanos creen, en España no se habla sólo un tipo de español, asimismo hay regiones en las que se hablan otros idiomas: gallego, catalán y vasco, respectivamente. Por otro lado, existe una ciudad llamada Valencia, famosa porque aquí se creó la paella. En esta ciudad se habla una lengua muy parecida al catalán, pero que es llamada valenciano. Hay quienes podríamos dudar, al leer o escuchar este idioma, si es una variante del catalán o si es una lengua ajena a ésta, debido a sus similitudes. Así, ¿cómo sabemos de qué manera catalogar al habla de esa región?
 
El catalán y el valenciano son definidas como dos lenguas romances que se originaron a partir de los cambios que surgieron en la lengua latina que se empleaba en la península ibérica. Geográficamente, las regiones se encuentran muy próximas (Valencia está al sur de la región catalana) y, debido a elementos como el sustrato ibero (influencia del ibérico sobre el latín), el latín que fue evolucionando en la parte este de España tenía ciertas características afines.
 
Lo que permite diferenciar claramente estas dos lenguas y negar en cierta medida que el valenciano sea una simple variante del catalán es que, aun cuando comparten bases parecidas, su desenvolvimiento como romances, es muy diferente: el árabe tuvo una gran influencia en el sur de la península, así como en una parte de la zona mediterránea en donde se sitúan Valencia y Murcia.
 
Mucho del léxico perteneciente a esta lengua poco conocida, se le atribuye al árabe, por lo que el valenciano es denominado como uno de los tantos dialectos mozárabes —lengua árabe hablada por los cristianos y árabes que habitaban en España y la cual combinaba elementos románicos y visigóticos también—.
 
Así, la creencia de que el valenciano es resultado de un catalán llevado desde la zona de cataluña hasta la región valenciana es solamente una idea determinada a partir de las claras características similares entre los dos. Cabe mencionar que ambas lenguas pertenecen a diferentes subgrupos de lenguas romances: el valenciano es parte de la lenguas iberromances, al igual que el español, y el catalán pertenece al subgrupo de lenguas galorromances, más específicamente a un grupo más pequeño llamado occitanorromances que se localiza en la frontera entre España y Francia.
 
Las lenguas ya aludidas tienen similitudes debido a las lenguas indígenas ibéricas que repercutieron en su estructuración; sin embargo, sólo se desenvolvieron de manera análoga. Para ejemplificar de manera más sencilla: esas diferencias que permiten ver a cada idioma como un complemento para pan tostado distinto e independiente, es decir, el catalán podría ser miel y el valenciano podría ser mermelada; regularmente se cree que ambas lenguas son mermeladas de diferente sabor; mas ahora sabemos que podemos poner en duda esto. El debate continúa y no es para menos, pues todavía resulta complicado delimitar cuáles son los parámetros para discernir entre una lengua y un dialecto.
Por Michelle Chiw

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