¿Sabes cuál es la diferencia entre  “estar lindo” y “ser lindo”?
 
Los verbos ser y estar siempre han existido en nuestro imaginario, si has tomado clases de inglés alguna vez te habrás dado cuenta de que muchas veces es lo primero que te enseñan es la construcción “To be”, pero te has preguntado cuáles son sus diferencias y límites entre ambos; resulta que para las personas cuya lengua nativa no es español aprender estos límites y matices es todo un embrollo.
 
En algunas lenguas hay solamente un término para los verbos ser y estar, por ejemplo en inglés es “to be”, en alemán es “sein”. En otras lenguas existen dos términos; sin embargo no permiten todos los matices que pueden representar en español, como en el italiano con “essere” y “stare”, incluso en otras lenguas carecen de estos verbos como el indonesio.
 
Algunos autores dicen que la misión en la vida de estos dos verbos es fungir como “nexos”; es decir, que son verbos que sólo unen dos partes de una oración y su significado es vacío, pues depende de los elementos que unan. No obstante, estos verbos poseen características y matices específicos.
 
En torno al verbo “ser” se utiliza para indicar cualidades que ocurren de un modo habitual, mientras que el verbo “estar” se utiliza para expresar algo que es transitorio.
 
En “La flor es bonita” quiere decir que siempre, independientemente de lo que suceda, la belleza es una cualidad de la flor. En “La flor está bonita” nos dice que el estado de belleza que ahora tiene la flor es algo que adquirió, algo que puede cambiar en cualquier momento.
 
Sucede que esta distinción de la cualidad permanente y temporal resulta insuficiente para comprender la naturaleza de estos verbos. Para los hispanohablantes interfiere la experiencia para definir cuándo usar cada uno, cuando el hablante quiere expresar una cualidad esencial o un juicio que son independientes de su experiencia utiliza el verbo ser: “La flor es frágil”, mientras que cuando la misma apreciación depende de su experiencia preferimos el uso del verbo estar: “La flor está suave” (porque ya la tocó).
 
Otro dato importante es que el verbo ser no se puede intercambiar por otros verbos, mientras que estar sí acepta los cambios: La flor está en la mesa, puede escribirse: “La flor se encuentra en la mesa”.
 
En algunas ocasiones se prefiere el uso del verbo estar porque se sienten más próximos a la acción verbal que los produce “estar lastimado”, “estar triste”; en cambio, el verbo ser con las acciones verbales toman un sentido pasivo; es decir, que la persona o cosa se convierte en lo más importante en una oración, como “ser querido”.
 
Los matices entre el ser y estar suele ser un punto de incertidumbre en la enseñanza del español, los conceptos que se asocian a estos verbos pueden tener repercusiones importantes, por ejemplo decir “soy solo” en lugar de decir “estoy solo”, para referirnos a la soltería.

Gabriel Lemus

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